Mi proyecto Impossible

Durante la última limpieza del equipo fotográfico y sin saber muy bien el porqué reparé en la antigua Polaroid de mi abuelo. Inmediatamente me puse a pensar en fotografías y proyectos. Desde entonces no ha parado de tomar forma hasta tal punto que sólo me queda el reparo económico, pulsar el botón de la cámara viene a costar entre 2,5 y 3€. Finalmente no he tenido más remedio que ponerlo en marcha, intentando usar sus defectos como virtudes e intentare hacer algo opuesto a mi trabajo fotográfico normal. Voy a tener meditar y cuidar cada toma, pero no tengo fecha de entrega así que no hay razón para precipitarse.

Se que suena extraño y que no se me identifica con proyectos “gafa-pastas” pero en cierta medida es una vuelta atrás ya que mis primeros pinitos fotográficos eran artísticos; evidentemente no es lo mismo pero me apetece volver a trabajar con los 5 sentidos, que las fotos vuelvan a tener tacto y sobre todo olor; echo mucho de menos el trabajo con los químicos y la ampliadora. Quizás en el futuro pueda anunciar que monto mi propio laboratorio pero mientras eso es posible os invito a uniros a este viaje, tengáis polaroid o no.

 

Todo esto es posible, pese a que polaroid dejo de fabricar la película en 2008, gracias a dos holandeses que se embarcaron en la aventura del impossible projet, del que os hablaré, justo a procesos, trucos y ediciones, en futuras entradas.

 

WILDMED, el último bosque mediterráneo. (II)

El año pasado hablé de este documental y de como necesitaba mecenazgo para terminar su producción, puedes ver esa entrada aquí. Hoy, me alegra poder decir que he podido ver el resultado:

 

Obviamente el mensaje conservacionista es fundamental y me parece acertado el querer mostrarlo de forma visual, atractiva y entretenida. Así que tendré que seguir la trayectoria tanto de la productora como del autor, para compartirlo con vosotros, claro está.

Relatividad Visual

En general los fotógrafos tendemos a buscar fotos estéticas, equilibradas y atractivas. Digamos que nos mueve el conseguir imágenes “bonitas”. Eso a veces se contrapone al mensaje y bajo mi punto de vista dicho mensaje ha de estar por encima de todo. Siempre que no queramos caer en incongruencias, cosa que también está permitida, para retratar, por ejemplo, una guerra nuestras imágenes han de transmitir caos, desolación o desesperanza; por lo que tenemos que contradecir algunos de los recursos estéticos atesorados con años de hacer fotos y estudio.

Reivindico el aparcar lo meramente estético a un segundo plano e ir a buscar sentimientos. El conseguir transmitirlos, aunque sean sentimientos negativos, podría llegar a ser el culmen del lenguaje visual y la mejor conexión autor-espectador.

Incluso en muchas ocasiones una foto “fea” es la más ilustrativa; llegando a tener salida comercial. Éste es el caso de mi última venta en Getty Images

¿No os parece perfecta en la entrada “10 International foods no American would ever eat” de sheknows?

Con esto no quiero decir que nos olvidemos de hacer fotos estéticas, como se suele decir, en la variedad está el gusto.  Otro ejemplo que os muestro es gallerydirect que ha decidido hacer impresiones de una de mis imágenes con mayor contenido estético.