Mi proyecto Impossible

Durante la última limpieza del equipo fotográfico y sin saber muy bien el porqué reparé en la antigua Polaroid de mi abuelo. Inmediatamente me puse a pensar en fotografías y proyectos. Desde entonces no ha parado de tomar forma hasta tal punto que sólo me queda el reparo económico, pulsar el botón de la cámara viene a costar entre 2,5 y 3€. Finalmente no he tenido más remedio que ponerlo en marcha, intentando usar sus defectos como virtudes e intentare hacer algo opuesto a mi trabajo fotográfico normal. Voy a tener meditar y cuidar cada toma, pero no tengo fecha de entrega así que no hay razón para precipitarse.

Se que suena extraño y que no se me identifica con proyectos «gafa-pastas» pero en cierta medida es una vuelta atrás ya que mis primeros pinitos fotográficos eran artísticos; evidentemente no es lo mismo pero me apetece volver a trabajar con los 5 sentidos, que las fotos vuelvan a tener tacto y sobre todo olor; echo mucho de menos el trabajo con los químicos y la ampliadora. Quizás en el futuro pueda anunciar que monto mi propio laboratorio pero mientras eso es posible os invito a uniros a este viaje, tengáis polaroid o no.

 

Todo esto es posible, pese a que polaroid dejo de fabricar la película en 2008, gracias a dos holandeses que se embarcaron en la aventura del impossible projet, del que os hablaré, justo a procesos, trucos y ediciones, en futuras entradas.